LA VÍA DEL TÉ
Aquí tienes una bonita historia sobre "la vía del té" que leí hace tiempo y me encantó. El maestro de té Sen Sôtan (1578-1658), nieto de Rikyû, dijo: " El sabor del té y el Zen es una sola y misma cosa. La vía del té, como el Zen, no puede codificarse, ni condensarse en reglas a seguir. Los que aspiran a seguir la vía del té deben guardarse de todo tipo de vanidad, de los celos y del ansia de protagonismo. Insisto: evitarán colocarse en el centro, envidiar y tentar a los demás. De esta forma, sumergiéndose día tras día en la vía del té, se verán recompensados y disfrutarán la felicidad. Cuanto más se trabaje en la compasión hacia los demás, más límpida será su situación. Si recordamos el corazón humilde del anfitrión en el salón de té, porque conoce la espiritualidad inherente, esta manía de apegarnos al poder y a la seducción hallarán su justo valor. La vía del té no es exclusiva, está abierta a todos los que quieran seguirla. Pero conviene que quienes la tomen ...